Para
celebrar el nacimiento de la nueva página de Madrid Mueve me gustaría
ofrecerles un cuadro y una partida.

Sergio Alessandro Ughi. El blanco abandona
(2002)
Óleo sobre tela (114x146 cm.) Colección
particular
El cuadro es obra de Sergio
Alessandro Ughi, pintor italiano nacido en 1951, y aparentemente reproduce, con
una técnica cercana al hiperrealismo, una apacible escena doméstica: una pareja
disputa una partida de ajedrez mientras un niño juega con los trebejos
capturados y el minino aprovecha las circunstancias para hacer de las suyas.
Sin embargo, el autor ha pretendido dotar de un contenido simbólico a la escena
representada. Vamos a ver, en boca del propio pintor, lo que representa el
cuadro.
“Un mate ya inevitable obliga al jugador de las blancas
al abandono. La jugadora de las negras observa con aire duro e indiferente a
los espectadores mientras el niño, proyección de un esperable renacimiento
espiritual, juega melancólicamente con el alfil blanco. El gato, que junto con
el ajedrez representa el elemento mágico-simbólico del cuadro, provoca la caída
de los cosméticos del bolso de la jugadora, revelando su auténtica naturaleza
hipócrita. La lectura del cuadro permite también interpretarlo como una
alegoría clásica que identifique a la jugadora negra con la muerte. Por ultimo
diré que el cuadro lanza una tímida advertencia: con demasiada frecuencia la
conciencia de lo que acontece a nuestro lado nos ilumina sólo cuando ya no se
puede hacer nada, pero como nos enseña el real juego, si no podemos refutar un
mate, tenemos el deber de al menos comenzar una nueva partida.”
Vayamos ahora con la partida.
El cuadro esconde un guiño dedicado al espectador
aficionado al ajedrez. La posición representada corresponde a la que se dio
después de la vigésimo primera jugada de las negras en la partida que
disputaron Robert Byrne y Bobby Fischer en el campeonato de los EE.UU. de 1963.
La actuación de Fischer en éste campeonato, que tenía la
condición de zonal clasificatorio para el siguiente ciclo del campeonato del
mundo, fue extraordinaria: +11 –0 =0. Esta partida causó una honda impresión
entre los participantes del torneo. Posteriormente, el propio Byrne, al comentar
la partida para la revista “Chess Life”, dijo: “estaba preguntándome por qué
Bobby habría elegido una continuación tan evidentemente mala como 18. ... Cd1 cuando efectuó la
brillante 18. ... Cg2!! Entonces
comprendí que Bobby no estaba interesado en ganar material sino que el objetivo
de su ataque era el rey blanco. Este asombroso movimiento provocó una
conmoción... La combinación era tan profunda que, en el momento en que yo
abandoné, dos grandes maestros que estaban comentando la partida para los
espectadores en una habitación contigua pensaron que yo había ganado”.
Fischer obviamente quedó muy contento con la partida y
posteriormente la incluyó en su libro “Mis 60 mejores partidas”. Prácticamente
no hay antología de las mejores partidas del siglo XX que no la incluya en su
selección. Si algún lector desea profundizar en su análisis, la partida está
extensamente comentada en el tomo 4 de “Mis geniales predecesores” de Garry
Kasparov o en la página web de A.J. Goldsby http://www.lifemasteraj.com/old_af-dl/byrfisrpg0.html
A continuación, para deleite del esforzado lector que haya
llegado hasta aquí, veamos la partida en cuestión que fue galardonada con el
premio de belleza del torneo.
Robert Eugene Byrne - Robert James Fischer
D71 Defensa Grünfeld
Nueva
York, 1963
1.d4
Cf6 2.c4 g6 3.g3 c6 4.Ag2 d5 5.cd5 cd5 6.Cc3 Ag7 7.e3 00
8.Cge2
Cc6 9.00 b6 10.b3 Aa6 11.Aa3 Te8 12.Dd2 e5 13.de5 Ce5
14.Tfd1
Cd3 15.Dc2 Cf2 16.Rf2 Cg4 17.Rg1 Ce3 18.Dd2 Cg2
19.Rg2
d4 20.Cd4 Ab7 21.Rf1 Dd7

En esta posición, que es la que aparece
representada en el cuadro de Ughi, abandonó Byrne.

Byrne versus Fischer. Campeonato de los EE.UU. 1.958-1.959
Lamentablemente la fotografía no está tomada
durante la partida disputada en el campeonato de 1963, sino en la del torneo de
1958. De todas formas me parece adecuada para ilustrar la partida y de paso dar
por terminado este artículo.
Vale.