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El GM búlgaro Vesselyn Topalov venció en la I Edición del Súpertorneo de Bilbao, el de mayor
rating medio de la historia, que contaba asimismo con una de las bolsas de premios más
generosas. Encabezó la clasificación final con 17 puntos, tras vencer en una disputadísima
última ronda al GM ucranio Ivanchuk, con quien se disputaba el primer puesto del torneo y de la
clasificación mundial. La derrota envió a este último a la 4ª posición, yendo a parar el
subcampeonato a la gran sensación del momento, el GM Magnus Carlsen (13 puntos).
Bien, hasta aquí nada que no supierais… La verdad es que por escrito creo que tengo poco que
aportaros, así que lo mejor es que veáis las fotos. Aunque sí puede que sea interesante un
testimonio sobre las intrahistorias del torneo. Se celebraba, como bien sabéis, en la Plaza
Nueva de la capital vizcaína, en pleno casco antiguo, por tanto. Para la ocasión se habilitó, en
el centro de la plaza, una gran urna de cristal de poco más de 100 metros cuadrados, a la que
sólo tenían acceso los 6 jugadores, los 2 árbitros y otras 2 personas de apoyo pertenecientes a
la organización. Alrededor de la urna se establecía un pequeño cordón para evitar que el
público se acercara demasiado al cristal. Sin embargo, debe destacarse el hecho de que los
jugadores podían ver, en todo momento, lo que acaecía al otro lado (es decir, que no era como
cuando ponen en la tele las ruedas de identificación, que no ves al que te observa). Ello
implica que si alguien se ponía a hacer el ganso en medio de la plaza, a Topalov y compañía no
les quedaba más remedio que mirar hacia el tablero (o, puestos a ser rebuscados, ¿qué pasaría si
le pongo la jugada ganadora de Fritz en un cartel?).
Simultáneamente a cada ronda, se disputaba en la propia plaza un torneo de rápidas. A lo
largo de los 10 torneos se repartieron jugosos premios (500 euros para el ganador diario), y
también se establecía una clasificación acumulada que si no recuerdo mal otorgaba más de 1000
euros al ganador. Los torneos estuvieron dominados por la legión de maestros cubanos (sólo
recuerdo el nombre del MI Sandro Vera, que ya jugó en Villalba), que coparon las 5 primeras
plazas de la clasificación combinada final. En 6º posición quedó el MI madrileño Alejandro
Franco, que a lo largo de los 10 días de competición logró embolsarse, gracias a su regularidad,
más de 1000 euros. Además, uno de los días se disputó también un torneo de semirrápidas, que
daba también unos 1000 euros a su vencedor. Según parece, los 4 primeros torneos de rápidas
fueron ganados por el GM brasileño Alexander Fier, quien sorprendentemente renunció a seguir
haciendo dinerito fácil para venirse a jugar el Open de Parla. Un aspecto igualmente
destacable de estos torneos fueron las frecuentes riñas entre los participantes, hasta el
extremo de que cierto jugador, contrariado por el comportamiento de su rival, le lanzó el rey
dándose la casualidad de que, en vez de contra su cara, impactó contra la urna del Supertorneo,
provocando el susto entre Carssen, Vissy y demás familia.
Por este tipo de cosas, y alguna más que se me escapa, entre los jugadores (hablo de los
supermaestros) había división de opiniones sobre la idoneidad de la innovadora puesta en
escena de Bilbao. Así, a Carlsen le gustaba la idea en sí pero no cómo se había llevado a cabo,
Ivanchuk la rechazaba de plano y Topalov la aplaudía. El director del torneo de Wijk aan Zee,
que acudió de invitado, manifestó su admiración por la fórmula y prometió estudiarla para
próximas ediciones de su torneo.
Las partidas podían seguirse mediante pantallas situadas en los cuatro lados de la urna.
Fuera de ésta, junto a una esquina, estaba habilitado el puesto de comentaristas, dirigido por
el afamado periodista Leontxo García. En la última ronda (al igual, creo, que en varias de las
precedentes), estaba apoyándole en la tarea el GM Paco Vallejo y el excampeón mundial Boris
Spassky, si bien este último sólo a ratos (gran momento en el que exclama: “No wind, no
comments” y se pira para volver al rato cuando las partidas tornaban más interesantes).
Al finalizar sus partidas, los jugadores iban desfilando por el set de comentaristas. La
ovación que se llevó Topalov al salir fue clamorosa. Lo interesante de que se celebrara “en
medio de la calle” es que cualquier transeúnte podía unirse a la fiesta, por lo que se reunía
ahí una mezcolanza de lo más interesante, entre los que se incluían, evidentemente, simples
curiosos que ni sabrían mover unas piezas. He hecho vídeos con las entrevistas a Carlsen,
Anand, Topalov e Ivanchuk. La verdad es que son bastante interesantes, en especial el de
Ivanchuk.
En relación a los jugadores, algunos comentarios sobre las impresiones que me causaron.
Topalov, un crack, ya lo dije cuando le vi en directo en Corus 2006 y lo repito, este tío
engrandece el ajedrez, lo acerca a la gente. ¿La razón? Simplemente, porque parece un tío
normal, elegante, con clase, como si asumiera la responsabilidad que conlleva ser el número 1 de
tu disciplina.
Radjabov y Aronian también pienso que dan muy buena imagen, se les ve serenos y pulcros.
Anand, muy majete, pero tiene un aire de friki bastante evidente. Carlsen obviamente despierta
grandes simpatías por su enorme talento y madurez, pero le he visto mucho más ido que hace dos
años y medio, y con una pronunciada tendencia a poner caras de lo más variopintas. E Ivanchuk…
En fin, es un fuera de serie, es y parece un genio, pero se le va la olla muchísimo. Es capaz
de tirarse 10 minutos seguidos, con su reloj corriendo y sentado en su asiento, mirando un punto
perdido entre el público (imagino que mientras piensa en la posición, pero sabe Dios…). Durante
otros 20 minutos estuvo hurgándose la nariz de forma ininterrumpida. Gana un montón de dinero
pero sus trajes y, sobre todo, su calzado, están raídos. En la entrevista con Leontxo estaba tan
obsesionado con la partida que acababa de perder que respondía a todas las preguntas de la
misma manera: “No tendría que haber jugado c5”, para a continuación analizar en alto las
alternativas. La verdad es que me pareció un tipo estupendo y entrañable, pero me dio mucha pena
ver hasta qué punto ha perdido la cabeza… Es el ajedrecista típico, el que caracterizan en las
películas, el de los libros sobre genios obsesionados (y despistados)… Él también magnifica el
ajedrez, aunque sea de una forma radicalmente distinta a la de Topalov.
A continuación, el reportaje fotográfico de la última ronda, con imágenes de la Plaza Nueva,
los jugadores, el torneo de rápidas, los comentaristas, el conjunto de las instalaciones, etc.
Dejo asimismo un enlace con los videos que he colgado en Youtube, que espero que sean igualmente
de vuestro agrado.
Vídeo 1
: Vistas Generales
Vídeo 2
: Entrevista a Boris Spassky
Vídeo 3
: Entrevista a Topalov (1/2)
Vídeo 4
: Entrevista a Topalov (2/2)
Video 5
: Entrevista a Carlsen y Anand
Video 6
: Entrevista a Ivanchuk
por IM Blowsky |